concurso de acreedores

Concurso de Acreedores – ¿Qué es? ¿Cuándo y cómo se Pide y Tramita?

El concurso de acreedores es un procedimiento legalmente regulado, cuyo objetivo es organizar aquellas situaciones en que una persona cae en situación de insolvencia frente a varios acreedores. Así, el concurso de acreedores determinará cuestiones tan relevantes como el orden o la forma de pago en una situación en que el deudor común no va a poder satisfacer todos los créditos.

Además, la Ley Concursal establece ciertas estructuras para que estas situaciones de crisis se resuelvan de forma convencional (es decir, mediante pactos). También introduce mecanismos para mantener la actividad de la empresa insolvente, tratando de minimizar los perjuicios derivados de su insolvencia y mantener los puestos de trabajo. Veamos cómo funciona el concurso de acreedores.

¿Qué es el concurso de acreedores?

El concurso de acreedores es el procedimiento por el cual se ordena el cobro de las deudas de distintos acreedores respecto de un deudor en situación de insolvencia. Como su propio nombre indica, significa la concurrencia de una pluralidad de acreedores ante una misma persona que tiene deudas con todos y normalmente no tendrá patrimonio ni capacidad de ingresos suficiente para atender todas ellas.

Por lo tanto este proceso nos dará respuestas a la siguientes preguntas:

  • Si no hay activos para pagar todas las deudas ¿Quién cobra y cuánto?
  • ¿Quién se queda sin cobrar?

El concurso de acreedores se encuentra regulado en el Real Decreto Legislativo 1/2020 de 5 de mayo por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley Concursal, que derogó la excesivamente modificada Ley 22/2003, Concursal. El texto refundido, sin aportar novedades de profundidad, sí supone una reorganización del excesivo amalgamamiento normativo anterior.

Naturaleza jurídica del concurso de acreedores

El concurso de acreedores, desde una perspectiva sustantiva, aunque pueda ser considerado un derecho de un deudor, realmente es un deber. El deudor en situación de concurso tiene la obligación de pedirlo ante el Juzgado de lo Mercantil en el plazo de dos meses desde que conozca su situación de insolvencia o hubiera debido conocerla.

Así lo establece el artículo 5 del Texto Refundido. De no hacerlo, se puede declarar el concurso de acreedores como culpable y generarse consecuencias negativas para los administradores.

Procedimiento concursal

Este se encuentra regulado en el libro I de RDLeg 1/2020. Y una vez declarado el concurso, la prelación de créditos establecida en los artículos 1926 y ss. del Código Civil deja paso a las normas de este libro. Vamos a dar una breve visión del proceso ordinario concursal.

Presupuestos de aplicación.

Los presupuestos de aplicación del concurso de acreedores son dos, el subjetivo y el objetivo:

  • Desde el punto de vista subjetivo, será aplicable a cualquier deudor, sea persona natural o jurídica.
  • Y desde la óptica objetiva, es de aplicación a las personas en situación de insolvencia conforme a los criterios fijados en el artículo 2 de la Ley.

Quedan excluidas todas las organizaciones públicas, las cuales no podrán ser declaradas en concurso de acreedores.

En este apartado también corresponde apuntar que el concurso puede ser presentado por un acreedor en relación al deudor que no le paga.

Competencia

Corresponderá al Juez Mercantil del lugar en el que el deudor tenga el centro principal de sus intereses.

Fases del procedimiento.

No perdiendo de vista el derecho preconcursal, que queda regulado en el libro II del Texto Refundido, nos referiremos a las fases del concurso de acreedores, que está compuesto por 6 secciones:

Sección primera

El procedimiento se inicia con la solicitud de declaración concursal, dirigida al Juez, quien si procede resolverá mediante auto declarando la apertura del concurso de acreedores. Se decidirá sobre el nombramiento del administrador concursal y posible adopción de medidas cautelares.

Sección Segunda

En la sección segunda se determina lo referente a la administración concursal, estatuto y ejercicio de facultades.

Sección Tercera

Es la sección donde se determina la masa activa, es decir, los bienes y derechos del deudor.  Entre su contenido está lo referente a acciones rescisorias y de reintegración por actos perjudiciales para la masa.

Un aspecto que suele dar mucho juego, generando incidentes concursales que pueden ser decisivos para los intereses de los acreedores ya puede que dependiendo del resultado puede que cobren o puede que no.

Sección Cuarta

Es la dedicada a fijar la masa pasiva, los acreedores con la cuantía de sus créditos, tipo de crédito, garantías, vencimiento y antigüedad. En esta fase, tras la comunicación del concurso a los acreedores estos presentarán sus créditos y se procederá a la calificación de los mismos por la administración concursal.

Por razón del tipo de crédito en función de su preferencia de cobro distinguiremos los siguientes:

  1. Contra la masa. Estos son los créditos necesarios para continuar con la actividad, por ejemplo el pago de la luz del local de negocio.
  2. Créditos con privilegio especial. Aquellos garantizados con prenda o hipoteca debidamente constituida.
  3. Créditos con privilegio general son aquellos especialmente protegidos en razón de la persona del acreedor. Por ejemplo, los honorarios del administrador concursal, los créditos de la Agencia Tributaria, de la Seguridad o de los trabajadores de una empresa.
  4. Créditos ordinarios. Aquellos que no estén incluidos en las categorías anteriores. 
  5. Créditos subordinados. Los que tienen los socios frente a la compañía concursada, los de los administradores, o aquellos que declare el Juez a consecuencia de la resolución de un incidente concursal.
  6. Créditos contingentes. Aquellos que pueden darse o no. El ejemplo más claro son los avales en los que el deudor es avalado.

El informe de la administración concursal

Lo actuado en estas fases (tercera y cuarta) se recogerá en el informe de la administración concursal, donde se analizará la situación patrimonial del deudor y se incluirá la masa activa y la lista de acreedores con su calificación.

Serían los textos provisionales, que pueden ser impugnados por las partes. La impugnación se tramitará ante el Juez mediante incidente concursal. Resueltos los incidentes los textos serán definitivos e incluirán:

  • Todas las modificaciones en la masa activa resultantes de la estimación de acciones rescisorias.
  • Modificaciones en la calificación de los créditos así como contingencias de créditos o nuevas comunicaciones de créditos que se hayan producido.

Sección Quinta

Todo lo anterior corresponde a fase común del concurso de acreedores. A partir de esta fase se decidirá sobre un posible convenio o, de no ser posible, proceder a la liquidación.

Si el convenio no alcanza las adhesiones necesarias, será necesario liquidar los activos para pagar los pasivos y aquí se dará toda la tramitación correspondiente a enajenación de activos y cobros pendientes. 

Sección Sexta

La sección sexta comprenderá lo relativo a la calificación del concurso y a sus efectos. Hay dos tipos:

  1. Fortuito. Será fortuito cuando no se den las circunstancias para que sea declarado culpable.
  2. Culpable
    1. Cuando la generación o agravación del estado de insolvencia haya habido «culpa» grave del deudor. 
    2. También cuando no se haya colaborado con la administración concursal, se hayan apreciado importantes errores contables o falta de llevanza de contabilidad cuando fuere preceptivo.
    3. Y/o cuando se observarán importantes inexactitudes falsedades en los documentos presentados todos en la solicitud de concurso o hubiera actos de alzar bienes en perjuicio de los acreedores.

Conclusión

El concurso de acreedores podrá finalizar por convenio, que una vez aprobado será obligatorio para quienes lo haya firmado y para quienes legalmente estén vinculados por el mismo, aunque no lo hayan consentido. Si el convenio se incumple se reabrirá el concurso en fase de liquidación.

También puede finalizar por liquidación mediante auto en el que el Juez declare la conclusión del concurso por insuficiencia de masa activa, una vez realizadas las operaciones liquidatorias.

A partir de este momento el deudor persona natural podrá pedir el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho para cancelar aquellas deudas que no hayan sido satisfechas el caso de que se cumplan los requisitos legales.


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